Carlos Abascal, el mensajero que se convirtió en secretario de Gobernación
José de Jesús Castellanos
Hoy, Carlos Abascal es querido por muchos que le menospreciaron, respetado aún en las filas de quienes le son antagónicos en su forma de pensar, y solicitado por muchos que esperan de él su mediación y consejo. Hoy, como en el pasado, sometido a una dura prueba de salud, da testimonio de aceptación serena de la Voluntad de Dios.